viernes, julio 29, 2016

MI NUEVA RUTA EN COCHE A BULGARIA AGOSTO 2016


Los puntos marcados en amarillo son los que visitamos.

IDA (directa):
Sofía > Stara Zagora > Sliven > Burgas.

RUTA 1 Costa Mar Negro (Sur):
De Burgas al castillo de Ravadinovo, Ropotamo Reserve, Maslen playa, Sinemorets playa, Veleka playa y Silistar playa. Regreso a Burgas.

RUTA 2 Costa Mar Negro (Norte):
De Burgas a Irakli playa, Kamchi Reserve, Varna, Balcik, Kaliakra, Bolata playa, Karmen Brjag playa, regreso a Varna.

RUTA 3 (Interior):
De Varna a Pobiti Komani (bosque de piedra),  Madara (jinete), Sveshtari (tumba tracia), Ivanovo (monasterios rupestres dentro de las montañas), Krushuna (cascadas), Devetaska (cueva), Prohodna (cueva), Sofia.


lunes, julio 25, 2016

VIAJAR A BULGARIA


CONDUCIR EN COCHE POR BULGARIA


MUY IMPORTANTE
El permiso de conducir español es válido en todo el territorio búlgaro, no siendo necesario obtener en España el permiso de conducir internacional. Para una estancia superior a 6 meses, el permiso español deberá ser canjeado por búlgaro en la correspondiente Jefatura Provincial/Regional de Tráfico (en búlgaro: KAT). 



Las carreteras principales búlgaras no son buenas, y no están demasiado cuidadas. En la mayoría de los casos la vegetación cubre hasta el mismo borde de la carretera tapando alguna que otra señal y puede que hasta las mismas barreras, con lo que siempre corres el riesgo de imprevistos.

Las carreteras secundarias están muy bacheadas y con alguna que otra sorpresa en forma de boquete o zanja, con lo que conviene estar atento al volante.
La conducción de los búlgaros es bastante agresiva y en algunos lugares, incluso caótica. Conviene estar muy atentos al resto de conductores y no confiarse en que nos vayan a ceder el paso en caso de tener preferencia. Por ello, ante todo mucha calma, vamos a conducir en un país europeo donde las normas de tráfico están armonizadas pero aun así cada país tiene sus peculiaridades a la hora de transitar por sus calles y carreteras, y Bulgaria tiene muchas…:




Circulación por autovías.
          En Bulgaria las autovías tienen, como en España, la velocidad máxima limitada a 120 km/h. No existen autopistas, por tanto no es necesario pagar ningún peaje. Hay una autovía, que es la principal, que recorre el país de Oeste a Este, desde la capital Sofía hasta la costa del Mar Negro y que a mitad de camino se bifurca para llegar hasta la frontera con Turquía, dirección Estambul. Es una autovía bien pavimentada y señalizada, y tiene tráfico pero no sufre atascos, no es habitual que sufra retenciones como las que ocurren las carreteras españolas en las salidas de fin de semana o vacaciones. Hay otros 2 ramales de autovía que parten de Sofía, uno dirección Sur hacia Grecia y otra dirección Norte hacia Rumanía, pero ninguno de los dos llega hasta la frontera de dichos países, a medio camino la autovía se convierte en carretera nacional de 2 sentidos.

Red secundaria.
          Aparte de las autovías, hay toda una red de carreteras nacionales y regionales. El estado de conservación de éstas es muy variable pero en general, especialmente cuando nos metemos en las regionales, el mantenimiento es muy deficiente, estas carreteras sufren inviernos duros con heladas, nieve y lluvias frecuentes que dañan el asfalto con facilidad y no hay dinero suficiente para mantenerlas. Es habitual encontrar grandes socavones y baches que dificultan la conducción y hacen los trayectos incómodos. Los lugareños y los viajeros siempre somos muy críticos con el estado de las carreteras búlgaras por estos “baches” pero en su descargo hay que pensar, ¿cómo estarían las carreteras españolas si un día sí y otro también sufrieran helada, lluvia, etc., y así durante semanas?, supongo que igual o peor, las que yo conozco aquí en Madrid, en cuanto llueve un poco, su asfalto empieza a abrirse como si fuera de barro, supongo que es un asfalto barato y las constructoras confían en que aquí llueve poco…

Otro tema a tener en cuenta la hora de viajar en coche por Bulgaria es la escasa señalización vertical ni horizontal, hay pocas líneas marcadas en el suelo y las señales que nos indiquen la velocidad máxima permitida son escasas, ni siquiera los navegadores GPS nos dan la información de la velocidad a la que podemos circular porque son carreteras que no aportan esa información a los navegadores y hay que conducir haciendo memoria de lo que aprendimos del código de la circulación, ¿te acuerdas?: arcén de menos de 1,5 metros, arcén de más de 1,5 metros, sin arcén, etc. pues eso, si vas a viajar en coche por Bulgaria ponte a estudiar antes esas normas o puedes tener un policía de tráfico al acecho que te dé una lección sorpresa.

Viñetas.       
          Para la circulación por muchas carreteras nacionales y en todas las autovías del país es obligatorio que el vehículo tenga una pegatina en el parabrisas que certifique que se ha pagado por la “viñeta” o “vignette” que es como un impuesto de circulación pero que se paga comprando esta etiqueta adhesiva con validez máxima del año en curso, en 2016 su precio para turismos es de 50 € la anual, 15 € la mensual y 8 € la semanal. Si la Policía de Tráfico detecta que no la llevamos nos puede multar con 150 € y lo detectan de forma sencilla porque si no aparece pegada en el parabrisas del coche es fácil sospechar que no se ha pagado. Si vamos a llevar un coche de alquiler conviene cerciorarse de que la lleva y es del año en curso. Si llevamos nuestro propio coche se puede comprar en la frontera o en las estaciones de servicio.



Luces de cruce.
      Una de las peculiaridades de Bulgaria es que recientemente se ha impuesto la obligatoriedad de llevar encendidas las luces de cruce incluso durante el día, ya sea fuera o dentro de los núcleos urbanos. También son válidas para cumplir con esta norma las “luces de día” que incorporan la mayoría de los turismos modernos que se venden actualmente.

Transporte de mercancías.
          Bulgaria está en un cruce de caminos por un lado entre el Mediterráneo y en Norte de Europa y por otro entre Turquía y el Centro de Europa, por tanto el tránsito de camiones tipo tráiler es constante, en las carreteras principales abundan las estaciones de servicio, áreas de descanso y pequeños restaurantes donde los transportistas de distintas nacionalidades hacen paradas en el camino. Una queja habitual de los locales es que las cunetas y dichas áreas de descanso siempre están con desperdicios y basura que dejan éstos transportistas, aunque yo pienso que los conductores de turismos también lo hacen, por el mal ejemplo que da el “si ya hay basura, yo también tiro la mía”…

Controles de velocidad.
        En Bulgaria existen radares fijos que controlan la velocidad, tanto dentro de los núcleos urbanos como fuera. También existen radares móviles que portan los vehículos de la Policía de Tráfico, sin embargo estos vehículo no son camuflados, son turismos con los distintivos propios de la Policía que llevan un radar portátil y que se apostan en ocasiones en las cunetas. Los coches de la Policía de Tráfico son fácilmente distinguibles, color blanco y con unas grandes letras en los laterales en color azul, además son el mismo modelo de coche en casi toda Bulgaria, un Opel Astra “G”. Habrá ocasiones que podamos pensar que los radares no están operativos porque otros coches pasan debajo de ellos saltándose el límite de velocidad sin importarles su presencia, pero hay que dar por sentado que sí que funcionan, lo que ocurre es que hay conductores que hacen caso omiso y confían en que si reciben la multa pueden evitar pagarla (por los motivos que sean, que suelen ser oscuros,…por ejemplo no tienen domicilio fijo, son inembargables, poseen contactos de alto nivel, son políticos o cuerpos de seguridad, o simplemente poseen abogados que las recurren y nunca pagan…).

Mi recomendación, incluso si vamos con coche de alquiler, es ser lo más estrictos posible en el cumplimiento de las normas de tráfico porque aunque se trate de un coche de alquiler, dentro de la Unión Europea existen acuerdos entre estados para trasladar la multa al conductor aunque resida en otro país.



Circulación en ciudad.
         Si viajamos a Bulgaria, de forma ineludible llegaremos al aeropuerto de Sofía, por tanto al tomar un coche de alquiler siempre habrá que pasar, poco o mucho, por esta ciudad. Sofía tiene una buena carretera de circunvalación que la rodea totalmente y que apenas sufre atascos aunque la velocidad permitida es baja. Una vez nos internamos en el núcleo urbano la circulación se vuelve algo caótica, sí, más incluso que en nuestras grandes ciudades. El motivo es que dentro de la ciudad los carriles están muchas veces sin señalizar o medio borrados y hay que circular por intuición o por donde va el de delante, lo cual no es muy fiable porque como avanzaba en el punto anterior, hay muchos conductores que no respetan las normas de tráfico.

Además, nos encontramos con el hándicap de que existen vías para los tranvías que comparten la calzada con los vehículos a motor, por tanto hay calles donde por ejemplo el tranvía transita por el centro de la calzada y los coches por los lados, por tanto en muchas ocasiones hay que hacer cambios de dirección con el coche que supone pasar sobre las vías del tranvía, obviamente al tranvía se le ve venir, pero en una ciudad atascada es fácil quedarse parado sobre las vías y que de repente aparezca el tranvía, consecuencia: pitada del tranvía y si nos ve un guardia de tráfico hay riesgo de multa porque se puede pasar sobre las vías para giros o adelantamientos, pero nunca quedarse parado sobre ellas… Otro problema son los cambios de dirección sin semáforos, que en Sofía abundan y son especialmente peligrosos en algunas calles de hasta 3 carriles por sentido porque se puede ver si vienen coches en sentido contrario al nuestro por el primer carril a cruzar, pero ¿y por el segundo? ¿y el tercero?… Los frenazos y sustos son frecuentes… Por último no olvidar que, aunque estemos en ciudad, vamos a seguir encontrando asfaltos deteriorados y agujeros en las calzadas, hay que tener especial precaución por nuestra seguridad y para evitar daños al vehículo, hay que tener presente que los daños caudados a los neumáticos o a los bajos del vehículo no los cubre el seguro y por tanto nos lo van a deducir de la fianza si hemos tomado un vehículo de alquiler y lo devolvemos con este tipo de daños.

Accidente de tráfico.
¿Qué hacer si por desgracia nos vemos involucrados en una accidente de tráfico? Si hay daños personales obviamente hay que avisar para que venga una ambulancia (teléfono +359 112 o +359 150). Si simplemente es un golpe que produce daños en los vehículos la primera acción a tomar es llamar a la Policía de Tráfico (teléfono +359 165, no confundir con Bomberos que es el 160 ó con la Policía para temas de seguridad que es el 166). En España es suficiente con tomar los datos y/o hacer un parte amistoso, en Bulgaria no, allí es necesario la presencia de la Policía de Tránsito para que hagan un atestado del accidente, en caso contrario la compañía de seguros podría eximirse y el responsables de sufragar los daños pasaría a ser el conductor, incluso aun no siendo responsable del accidente, si no hay copia del atestado de la Policía para entregar a la aseguradora, ésta no tiene por qué creer la versión del conductor… Esto vale para cualquier conductor pero en especial si llevamos un coche de alquiler, no hay que pensar que por el hecho de que sea de alquiler podemos evitar este trámite porque puede tener consecuencias posteriores. Por un lado este trámite de esperar a la Policía de Tráfico es engorroso pero por otro nos da cierta confianza y ayuda a la hora de tratar con el conductor del otro vehículo accidentado al que no conocemos de nada y muy posiblemente no hable una palabra de inglés, y de español no digamos… No hay que tener reparos de llamar al 165, muchos búlgaros piensan que ése es el principal cometido de la Policía, acudir a hacer atestados, y que de oficio pocas veces actúan…

Aparcamiento en Sofía.
         El aparcamiento de vehículos en el centro de Sofía está regulado. Se divide en dos zonas, la Zona Azul y la Zona Verde. La Azul ocupa la almendra central de la ciudad, opera los días laborables de 8:00 a 19:00 horas y los sábados de 8:00 a 14:00 horas, el tiempo máximo es de 2 horas al día y su precio de 1 €/hora. Por su parte la zona Verde es la que rodea la zona Azul, opera los días laborables en el mismo horario que la Azul, pero no es activa los sábados, el tiempo máximo de aparcamiento en ella es de 4 horas por día y su precio de 0,5 €/hora. Entre ambas zonas ocupan prácticamente toda la ciudad por lo que se hace imposible poder aparcar gratis cerca del centro. El pago en ambas zonas se realiza sin parquímetros, en su lugar hay dos métodos: enviando un SMS a un teléfono de tráfico indicando la matrícula del vehículo (para ello es necesario tener un teléfono móvil que opere con una compañía búlgara) o comprando directamente las tarjetas de aparcamiento que pueden ser de media hora, 1 hora o 2 horas a los propios vigilantes de la zona regulada, en dinero en efectivo. Suele haber algún vigilante por la calles pero a veces es difícil encontrarlos porque no son tan numerosos como los que vigilan las calles de Madrid…En algunos hoteles también nos pueden vender estas tarjetas en la Recepción o al menos indicarnos cuál es el lugar más cercano para comprarlas.




        En caso de aparcar sin haber pagado o pasarnos en el tiempo estipulado nos arriesgamos a que el vehículo sea inmovilizado por un “cepo”, tal cual, en cuyo caso tendremos que llamar al teléfono que indique la notificación que habrán dejado los operarios en el parabrisas del coche, esperar a que vuelvan y pagar la correspondiente multa (30 levas) para que liberen la rueda inmovilizada. A más a más, si aparcamos en zonas prohibidas o dificultando el tráfico, la grúa municipal puede retirar el coche hasta el depósito de vehículos y para recogerlo habrá que pagar igualmente una multa incluso mayor (70 levas), en este caso llamar al 00359 29836747 para saber dónde se lo han llevado… Descubriremos que Sofía es una ciudad caótica en el tema del aparcamiento, encontraremos coches subidos en las aceras todo el día, aparcados delante de vados, etc, como si sus propietarios no temiesen las multas o a la grúa, es un riesgo que corren o confían en que la Policía tiene otras prioridades, pero estando de vacaciones, ¿a quién le apetece perder el tiempo en estos trámites por ahorrarse unos pocos euros en esas tarjetas?, yo recomiendo no arriesgarse aunque veamos que mucha gente incumple las normas y que hay escasa presencia e interés de la Policía Municipal en velar por el cumplimiento de dichas normas… Veréis muy pocos coches inmovilizados con cepos, pero haberlos los hay, os lo aseguro.

          En definitiva viajar en coche por Bulgaria es parte de la aventura del propio viaje, da lugar a muchas anécdotas y si queremos que se quede ahí, en anécdota, y no pase a mayores, conviene extremar la precaución. Para un viaje low-cost el coche de alquiler es una buena opción que te damos, pero si no te encuentras con valor para enfrentarte al tráfico de un país desconocido con un coche de alquiler entonces también te podemos ofrecer la opción de contar allí con un guía local que, entre otros servicios, se encarga de conducir y aporta el vehículo para los traslados…

Fuente: 

martes, noviembre 17, 2015

BULGARIA TIERRA INAGOTABLE






ANELIA: POGLEDNI ME V OCHITE (MIRAME A LOS OJOS)

POBITI KAMANI, EL BOSQUE DE PIEDRA



Fotos Bulgaria Travel


El "Bosque de Piedra" conocido también como "Dikilitash" o "Pobiti kamani" es la versión búlgara del famoso Stonehenge. Consiste en una formación de pilares de roca cilíndricos que alcanzan una altura de 5 a 6 metros, y un espesor variable entre 0,5 hasta 2,5 metros. Las columnas están formadas de piedra caliza que contienen muchos fósiles como numulites, mejillones, caracoles y otros. La arena y la escasa vegetación dan un aspecto desértico a la zona.

Existen varias hipótesis que tratan de encontrar el origen de este fenómeno. Se estima que hace unos 50 millones de años, estas tierras eran una parte de los fondos marinos, entonces el agua se retiró, la región quedó seca y comenzó la erosión. Bajo la influencia de las fuerzas internas de la Tierra, la piedra caliza agrietada y las precipitaciones disolvieron gradualmente la superficie de estas rocas calcáreas. Otros eruditos defienden la idea de que tienen un origen orgánico y están formadas por los arrecifes de coral bajo el agua. Muchas de las rocas tienen fantásticas formas de animales, pájaros y figuras humanas. Bulgaria declaró oficialmente monumento natural en 1937 y su contenido forma parte de la red Natura 2000.

Además del fenómeno natural su alrededor está protegido por la ley, debido a su diversidad la gran diversidad de plantas únicas y vida silvestre. El "Bosque de Piedra" es el único hábitat en Bulgaria donde prevalece la planta "sandwort duro" (arenaria rígida). Esta especie fue declarada en peligro de extinción y está bajo la protección de la ley internacional. En el área se conservan cuatro de las especies de plantas más amenazadas y protegidas en Bulgaria. Además, según los mayores expertos ornitólogos del mundo,  el “Bosque de Piedra” contiene una reserva natural con más de 110 especies de aves raras.

miércoles, enero 01, 2014

MUSEO DE ARTE SOCIALISTA DE BULGARIA (PART 1: LAS ESTATUAS)



"Una política que no respeta su pasado y sus símbolos no tiene futuro".
Boris Borisov
Primer Ministro de Bulgaria
***





























Mucho de los monumentos más significativos de la era comunista en Bulgaria fueron desmantelados después de la caída del régimen totalitario en 1989. Sin embargo, más de un centenar de monumentos construidos entre 1945 y 1989 siguen en pie. La mayoría de estos sitios no están reconocidos por el Estado y permanecen sin dueño. Su número exacto se desconoce y es difícil encontrar información acerca de sus autores y su historia. A pesar de ello algunas de las múltiples estatuas y símbolos del país, fueron retirados de sus lugares de origen y actualmente se hallan expuestos en el llamado Museo  de Arte Socialista de Bulgaria  (Bulgaria's Museum of Socialist Art).

Este museo se abrió el 19 de septiembre de 2011 en Sofía. En el acto asistieron el primer ministro, Boiko Borisov, el ministro de Finanzas, Simeón Dyankov, el ministro de Cultura, Veshdi Rashidov, el ministro del Interior, Tsvetan Tsvetanov, el ministro de Defensa, Anyu Angelov, el ministro de Medio Ambiente, Nona Karadzhova, el ministro de Transporte, Ivaylo Moskovski, el Ministro Regional, Lilyana Pavlova y la alcaldesa de Sofía, Yordanka Fandukova.

El museo es una filial de la Galería de Arte Nacional, cuya finalidad es reunir, conservar y mostrar los ejemplos de arte desde 1944 hasta 1989, tiempo en el que Bulgaria estuvo bajo el mandato comunista.

Más de 150 objetos están de momento expuestos, entre ellos 60 pinturas. Se incluye un parque de 77 esculturas al aire libre, que cuenta -entre otros- con una estatua de 45 toneladas de Vladimir Lenin, que, en su tiempo, estuvo sita en el centro de Sofía ahora ocupado por una estatua de Santa Sofía.

Cuenta también con una estatua de Stalin y con la famosa estrella roja de cinco puntas (petolushka) que durante muchos años presidió la cima de la Casa del Partido de Bulgaria en Sofia. El museo tiene asimismo una sala de video que muestra documentales de la época comunista. Una tienda de souvenirs ofrece recuerdos de la de aquellos tiempos, así como camisetas y tazas. La entrada al museo es por el número 7 de la calle Luchezar Stanchev, cerca de la oficina de la policía KAT de tráfico. La entrada cuesta seis leva (3 euros) y tres leva (1,5 euros) para estudiantes y jubilados. También posee pinturas al óleo que exaltan la supuesta "amistad eterna" entre Bulgaria y la Unión Soviética. Parece ser que Gobierno de Bulgaria ha adoptado una ambiciosa estrategia para promover su capital, Sofía, como un lugar de cultura atractiva y de destino para los viajeros.  

"Hemos peinado a través de cada sótano de cada ciudad. El socialismo no es una invención de los artistas, sino de política, pero el museo muestra la verdadera maestría. Un pueblo que no construye museos, iglesias y carreteras no tiene manera de pasar a la historia".
Veshdi Rashidov (ministro de Cultura)

El Primer Ministro Boiko Borisov también dijo que el ministerio asignaría un extra de 75 millones de BGN, para la construcción de los museos de arqueología, así como una reserva de 15 millones de BGN para recuperar el histórico Monumento de Buzludzha y que sería devuelto al del Partido Socialista Búlgaro (BSP).

Bulgaria es uno de los últimos países ex-socialistas que tiene, junto a Hungría y República Checa, un museo de este tipo. La inversión se estima en 1,2 millones de euros. El Museo ha agitado una controversia en Bulgaria, dividiendo a la nación entre los partidarios y los opositores más inflexibles.

Entre los encumbrados militantes comunistas resucitados destaca la silueta de cinco metros de altura de Jorge Dimitrov, secretario general de la Internacional Comunista, los bustos de Dimitar Blagoev, fundador del movimiento socialista en Bulgaria y Todor Zhivkov, último líder comunista de Bulgaria. Despiertan interés también las composiciones estructurales dedicadas a simples trabajadores y obreros. Aterradoras escenas de violencia y hondo pesar humano evocan las obras dedicadas a las víctimas del fascismo. 

Hemos solicitado las respuestas a estas interrogantes a Bisera Yosifova, crítico de arte, gerente del flamante museo: El arte socialista existe desde que existen ideas socialistas y muchos de los artistas suscriben este ideario. No obstante, esto no significa que no hayan sido sometidos a una especie de censura, a determinados imperativos. La creatividad verdadera no puede existir donde haya concesiones. No podemos buscar, bajo ningún concepto, un conformismo en las obras de personas de talento extraordinario y de fe profunda en una idea. Son justamente esas personas los idealistas de la época. Son personas que profesan por completo esa ideología en su forma más idealizada.



Texto y fotos de Carlos Flaqué Monllonch