viernes, septiembre 23, 2011

RUMANÍA Y BULGARIA SE QUEDAN FUERA DE SCHENGEN



En el Consejo europeo, la institución que reúne a los 27 Gobiernos, Holanda y Finlandia, donde las formaciones de extrema derecha tienen un gran peso, vetaron la entrada de Rumanía y Bulgaria en el espacio de libre circulación. Todos los países miembros, incluidos Holanda y Finlandia, habían respaldado el examen que analizaba los requisitos técnicos para entrar a formar parte del acuerdo Schengen. Sin embargo, la decisión requiere la unanimidad de los Estados miembros.

"Queremos evitar una situación en la que, habiendo decidido afirmativamente, nos acabemos arrepintiendo", aseguró Gerd Leers, ministro de Interior holandés, integrante de un Gobierno que sobrevive gracias al apoyo externo del Partido de la Libertad, capitaneado por Geert Wilders. "Se trata de una falta de confianza en el Estado de Derecho de Rumanía y Bulgaria", donde hay "corrupción al más alto nivel, fraude, crimen organizado y deficiencias en el sistema judicial", aseguró. "Necesitamos seguridad porque la gente tiene miedo", especialmente, "a la actividad criminal, el tráfico de mujeres jóvenes, armas o drogas", aseguró Leers, rechazando la influencia del partido de Wilders como un "argumento demasiado fácil". 

DANIEL BASTEIRO Corresponsal en Bruselas 23/09/2011 00:05 

jueves, septiembre 22, 2011

LAS CANCIONES IMPERECEDERAS DE BULGARIA


Las canciones que ha creado el pueblo búlgaro a lo largo de su historia guardan el recuerdo de sucesos memorables y decisivos para el destino de la nación. Tal es el caso de las canciones dedicadas a la lucha por la libertad nacional y por defender la dignidad del pueblo y su fe cristiana ortodoxa. En 1861 los hermanos Dimitar y Kosntantin Miladinov publicaron un cancionero titulado “Canciones tradicionales búlgaras”. Los hermanos Miladinov son dos grandes patriotas, eminentes educadores de la época del renacimiento nacional búlgaro (siglos XVII y XVIII). 

El Estado búlgaro es uno de los más antiguos de Europa. Fue fundado en el año 681 por el Kan Asparuj. Kan era el título con que eran designados los soberanos búlgaros en aquella época. El Estado búlgaro vivió períodos de gran auge y florecimiento material y espiritual bajo los reinados de los zares Boris, Simeón, Kaloyán e Iván Asén II, pero fue subyugado por los turcos osmanlíes a finales del siglo XIV. 

Bajo el número 58 del cancionero de los hermanos Miladinov encontramos a una de las más antiguas canciones tradicionales búlgaras conservadas, que narra la grandeza del Segundo Reino Búlgaro (1186-1393) y habla de las batallas y la resistencia que el rey búlgaro Iván Shishman opuso a los invasores osmanlíes a lo largo de 7 años. Al despuntar el alba inició su marcha la tropa de Ivan Shishman… llegaron los héroes hasta el llano de Sofía para defender su nombre de búlgaros y su fe cristiana. Al frente de todos estaba el propio rey Iván Shishman, dice esta canción.

Los dominadores turcos trataban con gran crueldad a los búlgaros. Una de sus principales aspiraciones era islamizar a los búlgaros. Hay múltiples canciones folclóricas que hablan de la resistencia de los búlgaros a convertirse a la religión islámica, como la que habla de Balkandzhi Yovo, quien prefirió morir mutilado por los turcos a ceder a su hija Yana y permitir su conversión al islám

La Sublime Puerta gravaba a los búlgaros con múltiples impuestos. Tal vez el más oprobioso de ellos fue el llamado “impuesto de sangre” que consistía en reclutar, cada cierto tiempo, a un hijo varón de escasa edad de cada familia cristiana, llevar a esos chicos a Constantinopla y darles formación militar inspirada en la crueldad exenta de todo sentimiento humano. Luego lanzaban estas tropas contra los búlgaros. Eran los llamados jenízaros. Hay una conmovedora canción en que llora la tristeza de una madre luego de que su único hijo Stoil fuera reclutado. 

El pueblo búlgaro no se resignó ante la dominación otomana y en su seno surgieron diversas formas de resistencia. Una de las más tempranas fue el movimiento de los rebeldes haidut, que se dedicaban a vengar las ofrendas infligidas a los búlgaros. El pueblo les dedicó múltiples canciones de su creación.

Una de las máximas manifestaciones del anhelo de libertad de los búlgaros fue el Levantamiento de Abril en 1976, hundido en sangre por los osmanlíes. Aquella rebelión fracasó en su propósito de liberar a Bulgaria pero llamó la atención de Europa sobre el destino del pueblo búlgaro. Una de las figuras más emblemáticas de aquel episodio histórico es la de Raina Popgeorgieva, una maestra que cosió la bandera de los insurrectos y bordó en ella su lema Libertad o muerte. El pueblo llamó a aquella maestra Raina la Princesa y le dedicó una preciosa canción que loa sus virtudes.

Al cabo de casi cinco siglos de dominación otomana, la Guerra Ruso-Turca de 1877 y 1878, que los búlgaros llamamos la Guerra de Liberación, significó la Independencia del país ante la Sublime Puerta, es decir, el Imperio Otomano. Múltiples canciones tradicionales hablan del sentimiento de los búlgaros hacia sus libertadores.

Valia Bozhílova

Versión en español por Raina Petkova