lunes, diciembre 26, 2011

NOCHEBUENA EN BULGARIA





¡Qué noche más entrañable que la Nochebuena! Noche de paz, noche de amor… Noche que presagia el nacimiento del Niño Jesús… Si en Nochebuena nieva, habrá muchos enjambres nuevos en el Año Nuevo. Si en Nochebuena hay neblina, todo el año será nublado. Los sueños vistos en Nochebuena predicen el futuro, y los votos hechos en esta noche se hacen realidad. Hay muchas creencias más que acompañan esta festividad en la tradición búlgara.

La Nochebuena es llamada en búlgaro Pequeña Navidad o Bozhich, la noche de Dios. El 24 de diciembre fue establecido por la Iglesia como fecha de la Natividad allá en el siglo VI. Hasta entonces a estas alturas del año se habían celebrado diversas festividades paganas relacionadas con la preparación para afrontar un nuevo comienzo e iniciar un nuevo ciclo, es decir, con la activación de la fuerza física y espiritual del hombre. En tierras búlgaras por estas fechas se veneraba al Dios Joven o sea al Sol Nuevo. Los días inmediatamente anteriores y posteriores al solsticio de invierno eran concebidos como un período muy especial en el calendario. Desde la Nochebuena comenzaban a correr los llamados Días Sucios, en que se producía la renovación de las energías naturales. El pueblo creía que en Nochebuena el cielo se abría. Esto significaba que se borraba el linde entre el mundo terrenal y el más allá. Las actuaciones simbólicas practicadas en este día estaban llamadas a preparar la mente para la inminente transición y ofrecer conocimientos sobre lo importante, lo sustancial y lo intransitorio en la vida.

Los preparativos para la Noche Vieja se iniciaban al amanecer. Lo primero era, nada más despuntar el alba, traer del bosque el badnik, o sea, el fuerte leño que ardería durante toda la noche en el hogar para calentarlo e iluminarlo. Además, ese leño servía para conocer lo que ocurriría durante el nuevo año. El badnik debía ser obligadamente de un árbol que diera frutos. Escoger el leño navideño era obligación de los varones. Por lo general esta tarea se encomendaba a alguno de los hijos de la familia: joven, enérgico y endomingado, él cortaba el badnik de un modo ritual y en uno de sus extremos hacía un hoyo que llenaba de incienso, aceite y vino. Envolvía el leño en un paño de lino blanco y lo traía a casa. Antes de cruzar el umbral preguntaba a los moradores de ésta “¿Glorificáis al Dios Joven?” y éstos le respondían “¡Sí, lo glorificamos! ¡Bienvenido seas!”.

Aunque arcaica, esta tradición se mantiene también hoy. Muchos búlgaros convierten el encendido del fuego con el badnik en una auténtica fiesta. Raras veces se reproduce todo el rito, salvo en actos públicos como una atracción para los reunidos en la plaza por ejemplo. Eso sí, el varón que haya decidido poner un badnik en su hogar se esmera en mantener vivo el fuego toda la noche para que el leño pueda quemarse íntegramente porque, según la creencia tradicional, esto sería presagio de un año de abundancia y prosperidad.

La mesa en Nochebuena es algo muy especial. Antaño la comida se servía en el suelo sobre un poco de paja (una alusión al pesebre en que nacería el Niño Jesús).También hoy, al servir la cena en Nochebuena, el ama de casa coloca debajo de la mesa un manojo de paja. Nochebuena es el último día de un ayuno de 40 días en que la comida ha sido preparada únicamente a base de ingredientes vegetales. En el pasado el ayuno era acatado por todos. Se admitían excepciones únicamente para las personas muy ancianas o muy enfermas, para los niños y para los viajeros.

Hoy el número de los búlgaros que hacen el ayuno es muy inferior al de los que no lo respetan, pero en Nochebuena el menú de todos es de platos preparados sin carne ni grasa animal. Los manjares deben ser un número impar: siete, nueve, etc… Lo integran los niños de arroz con puerro envueltos en hojas de col agria, los frijoles y el trigo cocido, un pastel de hojaldre con relleno de calabaza, compota de frutas secas y un pan ritual con una moneda dentro. Antaño en Nochebuena la mesa debía abundar en todo tipo de frutos de la tierra. A los manjares guisados se agregaban nueces, miel, trigo sin cocer, frutas, cebollas y ajos, estos últimos para ahuyentar el mal.

La preparación de los manjares comenzaba al amanecer, y el lugar central en la mesa le correspondía al pan. Las mujeres amasaban tres tipos de pan: uno dedicado a la fiesta y llamado Bogovets o Dios, que representaba una especie de sacrificio sin sangre consagrado al Dios Joven y, posteriormente, al Niño Jesús. El segundo tipo de pan estaba consagrado a las faenas agrícolas: la labranza de la tierra, la cría de animales, etc. Y el tercer tipo de pan eran las roscas para los koledar, los cantores de villancicos que en Nochebuena recorrerían el pueblo para parar frente a cada una de las casas y dedicar villancicos a sus moradores haciendo votos de buena salud, energía, suerte, fertilidad, fecundidad, prosperidad y bienestar. El ama de casa agradecía los votos a los cantores koledar y los premiaba con estas roscas, amasadas por regla por la joven casadera de la familia. Por cierto, las roscas de Nochebuena podían ser también una declaración de amor porque estaban destinadas a los cantores koledar pero, además, las jóvenes solían obsequiar una a su elegido.

El pan ritual, profusamente decorado, ocupa también hoy un lugar central entre los manjares servidos en Nochebuena. Por tradición en ese pan se coloca una moneda. Reparte el pan entre los comensales el miembro de mayor edad de la familia. A quien le toque la moneda tendrá mucha suerte durante el nuevo año. Antes de iniciar la cena solemne de Nochebuena el miembro más viejo de la familia inciensa los manjares servidos, como también a los comensales. Luego reparte el pan ritual. El primer trozo lo dedica a la Virgen María. Si la monedita está en ese trozo, toda la familia gozará de mucho éxito durante el nuevo año.

Hoy las amas de casa se esmeran mucho en preparar este pan ritual. Algunas reproducen recetas heredadas de sus madres y abuelas. Otras, las más jóvenes, consultan recetarios en Internet. En Nochebuena en la mesa no debe quedar espacio libre para que el nuevo año que se avecina sea colmado de felicidad y prosperidad. Habiendo comenzado a cenar, nadie debe levantarse de la mesa para que no se marche la suerte de la casa. En cuanto los comensales terminen de cenar, la mesa no se levanta. Se deja servida porque se cree que durante la noche bajará la Santísima Virgen y puede que quiera probar los manjares.

Hay más creencias curiosas, relacionadas con la cena en esta fecha. Por ejemplo, quien estornude primero tendrá el mayor éxito en el trabajo. Al partir una nuez de las servidas en Nochebuena, su contenido te indicará cómo será para ti el próximo año. Si el fruto en el interior de la nuez es completo, serás muy próspero, pero si te toca un fruto seco, debes tener mucho cuidado porque podrías enfermar.

Y por último, si quieres asomarte al futuro, pon debajo de la almohada un pedacito del trozo de pan ritual que te ha tocado. Así verás en sueños las vivencias que te esperan, promete otra creencia.

Autor: Albena Bézovska
Versión en español por Raina Petkova.

domingo, diciembre 25, 2011

EL BANSKY DE BULGARIA AVANZA EL TIEMPO



El sábado 18 de junio del 2011, un artista graffitero desconocido, pintó las figuras de bronce de los soldados soviéticos en el centro de Sofía, Bulgaria, convirtiéndolos en varios superhéroes de EE.UU., y otros personajes de la cultura pop como El Joker, Wolverine, Santa Claus, Superman, Ronald McDonald, el Capitán América, Robin, y Wonder Woman. Puede observar a Santa Claus con prismáticos y una ametralladora, mientras que Ronald McDonald mira al horizonte con un brazo levantado. La imaginación del anónimo grafitero también dio vida el Capitán América, algo impensable en un monumento soviético. Además, la bandera soviética se convirtió en estadounidense. El monumento está situado en Tzar Osvoboditel Boulevard, cerca de Orlov Most y la Universidad de Sofía, un lugar de reunión de muchos jóvenes.

El monumento fue esculpido por Ivan Funev en 1954 para celebrar el décimo aniversario de la liberación de Bulgaria por los rusos durante la Segunda Guerra Mundial, sin embargo su actual imagen atrae a miles de turistas que formal colas para tomar fotografías, incluido yo mismo. Los monumentos a la dominación de Rusia sobre Bulgaria son presa fácil para los artistas del graffiti.

La autoridad de la capital, Sofía, pidió a la Policía buscar al artista para multarlo con unos 2.500 euros y la limpieza de las figuras de bronce con sus propias manos o pagar su restauración. La policía, en tanto, anunció que tiene imágenes de la cámara de seguridad del supuesto autor y ya ha iniciado su búsqueda. En la base del monumento el artista dejó su firma como "Banksy de Bulgaria" escribió "Avanza con el tiempo" en búlgaro con pintura negra como clara alusión a la invasión total del capitalismo sobre los países de extinta Unión Soviética. El vandalismo artístico contiene un mensaje directo de protesta. De hecho hay grupos, como el Comité de Iniciativa Civil que busca desmantelar este símbolo del comunismo, mientras que los Veteranos de la II Guerra Mundial piden preservarlo.

Martin Zaimov, concejal municipal y ex candidato a alcalde de Sofía que forma parte de "Alianza para Sofía" propuso que el autor de las pintadas del monumento al Ejército Soviético en Sofía, le fuese propuesto el título de ciudadano de honor. Su propuesta fue rechazada. El concejal pidió también tener un gran cartel con la imagen del graffiti. Además aprovechó la ocasión para recoger y presentar suficientes firmas para presentar un informe sobre el estado y el futuro del monumento. Zaimov fue a la reunión en el Ayuntamiento llevando una camiseta con la imagen del graffiti. Estas camisetas se han convertido un éxito en Bulgaria. El monumento fue limpiado a los dos días de ser pintado. El autor sigue siendo desconocido.