jueves, julio 25, 2013

DOBRI DOBREV, EL MENDIGO DE BULGARIA QUE DONÓ 40.000 EUROS



      Se llama Dobri Dobrev pero se le conoce por muchos nombres, el santo, el ermitaño, el asceta, el ángel, el extraño divino, el viajero del pasado, el mendigo... es un hombre búlgaro de 98 años que perdió la audición en los bombardeos de Sofia durante la Segunda Guerra Mundial. Nadie sabe por qué pero en el año 2.ooo  decidió abandonar las cosas materiales para refugiarse en lo espiritual.

      Ataviado con ropas y zapatos que el mismo se confecciona, camina todos los días más de 10 kilómetros desde la aldea donde vive hasta Sofia, capital de Bulgaria, donde pasa el día pidiendo dinero a los transeúntes que circulan por la zona de Graf Ignatiev, la iglesia Sveti Sedmochislenici y la catedral de Alexander Nevski. Hace poco se descubrió que que había donado 80.000 levas (40.000 euros)  para la restauración de los monasterios búlgaros que están en estado de descomposición y para pagar parte de las facturas de los servicios públicos (agua y luz) de los orfanatos del país, sin embargo, el vive de la pensión mensual que le ofrece el Estado que asciende a 80 euros al mes.




      Nació el 20 de julio de 1914 en Bailovo. Su padre murió en la Primera Guerra Mundial. Se casó en 1940, tuvo cuatro hijos (dos murieron). Actualmente vive en un pequeño lugar dentro la iglesia Sv. Kiril i Metodii, en Bailovo. Le cuida una de sus hijas. Está considerado uno de los donantes mas grandes de Bulgaria. Le llaman el Santo de Bailovo.

      Lo más probable es que las buenas obras de Dobri seguirán siendo un secreto. La gente dice que ha ayudado a muchas personas sin embargo él no quiere hablar de ello. Las personas que menos tienen son las que más dan. Su más preciado tesoro es la bondad y la humanidad que emana su ser hacer. him.The del hombre que no toma moneyWe no saben mucho acerca de la vida del élder Dobry. Él no quiere fama y no quiere dar a conocer detalles de su vida cotidiana. Es suficiente para que la gente sepa que él es una buena persona que recoge el dinero y lo dona a las iglesias y monasterios búlgaros. Él no cree que su vida personal sea más importante que los asuntos públicos. Prefiere dormir en el suelo y no quiere usar las instalaciones de la civilización moderna. En la mesa de su modesta habitación sólo hay un trozo de pan y un tomate, suficiente para sobrevivir un día más. El es un hombre de gran corazón.

KarlFM.-



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