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viernes, enero 15, 2021

KUKERI, LAS ANTIGUAS OFRENDAS PAGANAS DE LOS BALCANES


Música de Dead Can Dance y  las Misteriosas Voces de Bulgaria


Los kukeri son hombres búlgaros y, en ocasiones mujeres, elaboradamente disfrazados que realizan rituales tradicionales para ahuyentar a los espíritus malignos. Las tradiciones estrechamente relacionadas se encuentran en los Balcanes, Grecia, Rumania y el Ponto (Turquía). Los trajes cubren la mayor parte del cuerpo e incluyen máscaras de madera decoradas de animales (a veces de doble cara) y grandes campanas unidas a la correa. Alrededor del Año Nuevo y antes de la Cuaresma, los kukeri caminan y bailan por las aldeas para ahuyentar a los espíritus malignos con sus trajes y el sonido de sus campanas. También se cree que brindan una buena cosecha, salud y felicidad al pueblo durante el año. Los kukeri tradicionalmente visitan las casas de los pueblos por la noche para que «el sol no los atrape en el camino». Después de desfilar por el pueblo, por lo general se reúnen en la plaza del mismo para bailar salvajemente y divertir a la gente. Los rituales varían según la región, pero su esencia sigue siendo la misma.


El kuker es una divinidad que personifica la fecundidad, a veces en Bulgaria y Serbia es una divinidad plural. En Bulgaria, se lleva a cabo un ritual de la primavera (una especie de carnaval), que tiene lugar después de un escenario de teatro popular, en el que el papel del kuker es interpretado por un hombre vestido con piel de oveja o cabra, una máscara con cuernos y ceñido con un gran falo de madera. Durante el ritual, se interpretan varios actos fisiológicos, incluido el acto sexual, como un símbolo del matrimonio sagrado del dios, mientras que la esposa simbólica, que parece estar embarazada, imita los dolores de parto. Este ritual inaugura las labores de los campos (arado y siembra) y se lleva a cabo con la participación de numerosos personajes alegóricos, entre los que se encuentra el emperador y su séquito.

martes, junio 12, 2012

ÉNYOVDEN, LA FIESTA DEL NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA (24 DE JUNIO)


En esta fiesta, que celebra a San Enyo, es decir, a San Juan Bautista, se dan cita numerosos elementos de religiosidad no cristiana, con trasfondo sin duda pagano, y ecos evidentes de cultos al sol, a las estrellas, a las aguas.

El día de la fiesta, muy de madrugada, eran recogidas hierbas medicinales en los prados altos. Las hierbas recogidas habían de ser setenta y siete, porque se creía que las enfermedades suman, en total, la cantidad de  setenta y siete y media, y que el hombre había de protegerse de manera muy especial de aquella «media» enfermedad, porque para ella no existía ninguna forma de cura. La hierba más difícil de encontrar era la media hierba curativa, porque nadie, excepto los curanderos más expertos, la conocían.

Se trenzaba una enorme corona con el mayor número posible de hierbas curativas, y todo el mundo pasaba por debajo de ella. A continuación era colocada en el portón de las casas. Aquel día, de madrugada, todo el mundo había de poner todo su empeño en lavarse vigorosamente, para no enfermar y para que el pelo se conservase sano y reluciente. Y pronunciaban este conjuro:

¡Rocía, rocía, rocío,
que fluya el agua,
que mamá me lave,
que abuela me seque,
que me crezca el cabello largo,
hasta el suelo!

El ritual de la Ényova Bulka, es decir, de «La Novia de Enyo», era especialmente interesante: participaban en él solo las mozas jóvenes. El día de la víspera, es decir, en la noche del 23 al 24 de junio, hacían ramilletes de todo tipo de plantas y de flores, y los depositaban en un caldero lleno de agua bendita, que dejaban al sereno en el jardín durante toda la noche, para que las estrellas pudieran ver el agua.

A la mañana siguiente vestían a una niña pequeña, de unos siete u ocho años, y que debía tener los padres vivos, al modo de las novias. La más fuerte de las mozas la llevaba sobre sus hombros, y con ella se paseaban todas las muchachas por el pueblo. Todo el mundo hacía, a la novia de Enyo, preguntas a propósito de cómo serían el tiempo y la cosecha del año. Se hallaban convencidos de que tales predicciones se cumplirían.

Regresaban después al punto del que había partido el cortejo, cubrían los ojos de la novia con un pañuelo rojo, le hacían entrega del caldero, y ella iba sacando un ramillete tras otro, augurando a cada moza con qué mozo se habría de casar, y si sería pronto. Todo el mundo creía que ese día era especialmente propicio para tales suertes adivinatorias.

Si la niña decía «caballo monta, halcón porta», eso significaba que el novio sería rico; si decía «agua tranquila bajo una piedra», que sería una persona serena y benévola; si decía «malva, que por encima de la tapia te mira», significaba que sería un vecino; si decía «vaso que nada en el mar», significaba que sería un borracho; si decía «medio plato, que de la pared cuelga», ello quería decir que sería un viudo; si decía «vino tinto, vaso de cristal», que sería un tabernero; si decía «chispas vuelan en la chimenea», significaba que sería un herrero; si decía: «calzones mojados cuelgan de la pared», que sería pescador; si decía «un palo de oro por el pueblo se pasea», que sería alcalde; si decía «membrillo amarillo y muy maduro», significaba que se casaría con un solterón.

Se pensaba, también, que aquel día las hierbas poseían una fuerza mágica especial, porque concentraban en ellas todo el poder del sol, que, a partir de ese día, en que llega a su cenit de luz y de calor, cambiaría ya de signo. La creencia común decía que, el día de su fiesta, San Enyo se vestía con nueve abrigos de piel, y que  marchaba a pedir a Dios que fuera preparando el camino para el invierno.

El día de San Enyo, el Ényovden, es el último día en que las mozas hacían el tipo de reunión que recibía el nombre de sedyanka. Los ritos y las prácticas que juntas realizaban se creía que propiciarían y que protegerían la cosecha, asegurarían la salud de todos, y harían que aumentase el nacimiento de niños en el pueblo.

Texto:
Rositsa Yósifova Avrámova y José Manuel Pedrosa
COSTUMBRES Y FIESTAS DEL PUEBLO BÚLGARO

viernes, junio 08, 2012

LOS VAMPIROS DE SOZOPOL



La creencia en seres de ultratumba que acechan de noche y sacian su sed de sangre con las gargantas de campesinos y doncellas de aldeas remotas no es solo literatura de horror gótico, si no que es una realidad incrustada en convicciones ancestrales europeas, especialmente en la Europa central y del Este.

Hace pocos días, un grupo de arqueólogos ha descubierto en Bulgaria, cerca de un monasterio medieval en la pequeña ciudad de Sozopol, a orillas del Mar Negro, dos esqueletos atravesados por un arado de hierro en la zona del corazón enterrados en sendas tumbas, según ha revelado el director del Museo Nacional de Historia, Bozhidar Dimitrov. Según los primeros indicios, datan del siglo VIII ó IX y revelan una costumbre pagana que subsistía entonces entre los cristianos de la época y que consistía en atravesar el corazón de algunos fallecidos con una hoja metálica para que no volviesen de entre los muertos y se convirtieran en vampiros. Se creía que el peso del metal presionaba al muerto y no le permitiría levantarse y vagabundear en la noche, bebiendo sangre de la gente. Además, se les cubría con ascuas o sus extremidades se ataban con cuerdas. 

Parece ser que estos cristianos "Practicaban este rito contra personas que en su vida se consideraban malvadas, hacían maldades contra la gente o simplemente se ocupaban de algo que la sociedad no entendía, como por ejemplo investigaciones científicas o médicas. Se creía que después de morir, tales personas se convertían en vampiros y torturaban y atormentaban a los vivos y se bebían su sangre. Según la costumbre, en la noche inmediatamente después del entierro, y antes de medianoche, cuando se creía que el difunto se convertía en vampiro, un grupo de valientes exhumaba el cadáver y le clavaba un hierro. Se creía que el peso del metal presionaba al muerto y no le permitiría levantarse y vagabundear en la noche, bebiendo sangre de la gente” (Bozhidar Dimitrov).

El primer esqueleto hallado podría ser una persona de alto nivel social, quizá un alcalde, un recaudador de impuestos, un consejero o un sacerdote riguroso en su persecución de los violadores de la moral cristina; el segundo podría pertenecer, según indica la constitución de los huesos y la cercanía al primer túmulo, de su esposa.

Varios medievalistas búlgaros consultados explicaron que en aquella época se creía que las personas con anomalías físicas, como por ejemplo, tener un cráneo más grande de lo habitual o joroba, eran vampiros. Otro arqueólogo búlgaro, Nikolay Ovcharov, reveló que no hace mucho tiempo se descubrió un cadáver de la misma época enterrado cerca de una iglesia en la ciudad de Veliko Tarnovo, en Bulgaria central. El profesor Bozhidar Dimitrov avanzó que las investigaciones arqueológicas continúan y que se han hallado en esa localidad y en otras cercanas alrededor de 80 tumbas que se sospecha fueron sometidas al mismo ritual.

jueves, abril 26, 2012

KHAN ASPARUH, LA PELÍCULA


Si Bulgaria es ya de por si una tierra desconocida para la mayoría de españoles y naciones del mundo, el cine búlgaro -salvo contadísimas películas de filmoteca como Cuerno de Cabra, Tiempos de Violencia o Khan Asparuh, entre otras- es totalmente desconocido.

La película Khan Asparuh, el más famoso entre los khanes protobúlgaros, fue rodada en 1981 por el director búlgaro Ludmil Staikov (director también de Tiempos de Violencia, 1988), bajo un guión de Vera Mutafchieva y música de Simeon Pironkov. El reparto de actores cubrió un plantel de nombres búlgaros consagrados, como Stoyko Peev, Antony Genov, Vassil Mihajlov, Vania Tzvetkova, Stefan Getsov, Georgi Cherkelov, Iossif Surchadzhiev, Mari Szür, Lora Kremen, Djoko Rosic.

La historia narra la épica creación y consolidación de Bulgaria como estado independiente y la construcción del poderoso Primer Imperio Búlgaro. En torno al año 632 d.c., el khan búlgaro Kubrat, formado en Constantinopla, se negó a seguir bajo dominio turco y reúnió bajo su mando a las diferentes tribus búlgaras creando un verdadero estado al norte del mar Negro y del rio Danubio.

Pero el territorio de Kubrat estaba continuamente amenazado y era difícil de defender, así que uno de sus hijos y sucesor, el khan Asparuh, tomó una sabia decisión: migrar a otras tierras y empezar una nueva vida. En 679 cruzó el Danubio y se instaló en Pliska, fundando los cimientos de lo que sería el Primer Imperio Búlgaro. Esta película, un clásico del cine de autor, narra esta fascinante epopeya con todo detalle y rigor histórico.

KarlFM.-


KHAN ASPARUH


KHAN ASPARUH


KHAN ASPARUH

Agradecimientos a youtube.com

EL KAHN ASPARUH Y LA FUNDACIÓN DE BULGARIA




En la temprana Europa medieval, donde los pueblos luchaban ferozmente entre si para encontrar y expandir su espacio vital más allá de sus limitadas tierras de origen, surgió un nuevo poder aplastante que ocuparía su lugar en la gran escena histórica del mundo hasta entonces conocido. Se trata de Bulgaria, un país, para muchos completamente desconocido y olvidado, que llegó a convertirse en una de las tres principales potencias en la Europa de su tiempo, junto a Bizancio y los Francos.

Aunque la historia de Bulgaria no es tan popular como otras, los hechos búlgaros son tan notables y grandiosos que llegaron a construir dos enormes imperios que dejaron una huella imborrable en el espíritu de las naciones europeas. Asparuh fue un estratega excepcional y un líder talentoso que conservó la riqueza de las tradiciones búlgaras logrando crear las bases de un gran pueblo. Gracias al Khan Asparuh, se fundó Bulgaria y posteriormente su primer gran imperio. En este video se puede ver los hechos históricos que ocurrieron antes de la creación de Bulgaria y las razones que empujaron a su creación. Se ha traducido al inglés, pero el idioma original del film es el búlgaro. Espero que os guste.

KarlFM.-



domingo, abril 22, 2012

LOS TEMIBLES JENÍZAROS BÚLGAROS



Uno de las mayores tragedias, por no decir la peor, que tuvieron que sufrir los búlgaros como pueblo, fue la invasión y conquista de sus tierras por manos de los sanguinarios y crueles otomanos, uno de los ejércitos más temibles de aquellos tiempos por su crueldad, fanatismo y codicia, extremos. A pesar de la fortaleza física y moral de los pueblos balcánicos, no cabe duda de que los turcos pudieron conquistar la península de los Balcanes, porque no atacaron a un estado organizado, ni a un pueblo homogéneo, sino a estados y a pueblos de diversa índole: griegos, búlgaros y serbios estaban completamente divididos en varios pequeños estados, y eso debilitó terriblemente su poder. Esos pueblos y estados no supieron concertarse ni para resistir ni para atacar al enemigo común: los turcos; los recelos entre ellos, los disociaba. y así ocurrió como los emperadores griegos, contribuyeron a que los otomanos entraran en Europa, por el hecho de haberles pedido auxilio, repetidas veces, en sus contiendas con los serbios y los búlgaros.

KarlFM.-

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Pero, al margen de este característica importante, la principal causa de la victoria de los turcos fue la enorme superioridad de los ejércitos permanentes de Orckhán, hijo de Otham, y fundador del gran Imperio Otomano. Gran parte de ese ejército estaba comprendido por soldados de caballería llamados Espahís ligeramente armados con un sable corvo muy afilado, llamado cimitarra, y una larga lanza, y los denominados Jenízaros, la infantería otomana. A estas tropas las llamaban yeni (nueva) cheri (milicia), expresión de la cual ha salido el vocablo Jenízaro. Los Jenízaros, fueron un cuerpo de soldados de infantería creados por el Sultán Murad o Amurath I en 1330 ya que tenía derecho no sólo a un quinto del botín de guerra de los territorios conquistados o sometidos, sino también a un quinto de los cautivos.

Para reclutar esta infantería, los turcos robaban los niños cristianos; en Bulgaria los secuestros fueron brutales, hasta el punto de que ha quedado permanentemente clavado en la memoria histórica del sufrido pueblo de Bulgaria. Existe una película búlgara que relata este hecho con extrema dureza, Time Of Violence, cuyo titulo original es Време разделно y está basada en una novela, del mismo nombre, del autor búlgaro Anton Donchev, escrito en 1964; la película se estrenó en 1988. 

La historia empieza en el siglo XVII, en una región cristiana de Bulgaria, seleccionada por los gobernantes otomanos para servir, como ejemplo, a la conversión islámica. Un jenízaro que fue secuestrado de pequeño es enviado para obligar a los reacios a la conversión. El gobernador turco trata de buscar una solución pacífica, pero a la larga estallan la violencia, la tortura y la rebelión. La versión íntegra búlgara consta de 288 minutos divididos en dos episodios. La tortura, la violencia, el odio, y la rebelión a punto de estallar, son las claves guionisticas del film. Los sacerdotes musulmanes, encargados de educarlos, hacían de ellos verdaderos fanáticos. Esa forma de reclutamiento tenía doble ventaja: debilitaba las poblaciones cristianas búlgaras y daba al soberano turco, hombres que, debiéndoselo todo, no conocían a nadie más que a él, a quien estaban consagrados en cuerpo y alma.

Tiempos de Violencia es una película repleta de símbolos, que reconstruye los detalles la invasión turca en el siglo XVI, pero a la vez, trata a los temas como el parricidio, el odio fraternal, y la paradójica imposibilidad de la existencia de un solo un Dios para todas las gentes.

Nevena Angelova


PARA VER LA PELÍCULA (PULSAR EN “CC” PARA ACTIVAR LOS SUBTITULOS EN INGLÉS, ALEMÁN O BÚLGARO. LA VERSIÓN ORIGINAL ES EN BÚLGARO).

ADVERTENCIA:  EXISTEN SECUENCIAS QUE POR SU CRUELDAD PUEDEN HERIR LA SENSIBILIDAD DE LOS ESPECTADORES. LA PELÍCULA ESTÁ BASADA EN HECHOS COMPLETAMENTE REALES.

Parte primera

Parte segunda

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Agradecimientos a YouTube.com




Los Jenízaros, agrupados por compañías de cien hombres, estaban sometidos a una disciplina rigurosa. Eran a modo de soldados monjes que no interrumpían sus ejercicios militares sino para recitar las oraciones u oír los sermones de sus capellanes. Eran soldados de por vida, y les estaba prohibido casarse; por consiguiente, como ignoraban quienes eran sus padres, la única familia que tenían se reducía a sus compañeros y las pasiones que los conducían eran el oficio y el fanatismo religioso. No existía ninguna tropa en Europa que pudiera compararse con aquella que bien pronto contó cuarenta mil hombres.

Los Jenízaros eran adiestrados bajo una disciplina estricta con duros entrenamientos físicos, enseñanzas del empleo de armas de la época y tácticas militares así como una impecable educación (aprendían diversos idiomas, literatura, contabilidad, etc.) y en condiciones prácticamente monásticas en las escuelas Acemi Oğlanı. En dichas escuelas de instrucción se esperaba que permanecieran célibes y fueron alentados a convertirse al Islam, lo que la mayoría hizo.

Eran conocidos por su ferocidad y su fanatismo. Eran tales su prestigio y sus privilegios que, desde el siglo XVI (1680), fueron muchos los que se inventaron todo tipo de argucias para alistarse en sus filas e incluso terminó permitiéndose el alistamiento en sus filas de los propios turcos, y no era raro encontrarse incluso con hijos de la nobleza entre sus filas, a partir de esa fecha, y hasta su disolución en 1826, comenzó su lenta decadencia como organización militar de élite y se inicia su cada vez mayor intervención en las intrigas palaciegas y la los asuntos de la política, llegando en ocasiones a la insurrección armada directa y al derrocamiento del sultán (y entronamiento de un sultán alternativo).

Tras décadas de ineficiencia en combate y abusos de influencia política, mezclados con indisciplina y ambición, los jenízaros se habían convertido en un problema para el gobierno del sultán, pero su poder militar los hacía aún temibles para la aristocracia otomana, en tanto los jenízaros podían promover revueltas palaciegas para deponer o nombrar sultanes, a imitación de la corrupción ocurrida en la guardia pretoriana de Roma. Finalmente, en 1826, los Jenízaros fueron disueltos y desbandados violentamente por el sultán Mahmud II en el llamado Incidente Afortunado, que suprimió por la fuerza a esta tropa.

domingo, abril 25, 2010

LA OCUPACIÓN DE BULGARIA POR LOS NAZIS

La fuerza de un país está en el valor de sus ideas
y en la resistencia contra quien pretende suprimirlas


KARL FLAQUÉ MONLLONCH
(Foto: KarlFM)

En Bulgaria el 26 de agosto de 1944 el Partido Comunista Búlgaro convocó a un alzamiento armado contra los alemanes. El gobierno búlgaro se mantuvo leal a Alemania y sólo hizo un violento cambio de política en favor de los soviéticos cuando el victorioso Ejército Rojo se aproximaba a sus fronteras. El Coronel Kimon Georgiev Stoyanov asumió el cargo de Primer Ministro y ordenó detener a todos los ministros de Estado. El 5 de setiembre, la URSS declaró la guerra a Bulgaria y el día 8 comenzó la invasión ocupando los puertos de Varna y Burgas en el Mar Negro. Un día después las fuerzas soviéticas entraban en Sofía. Los ciudadanos búlgaros recibieron al Ejército Rojo con una mezcla de alegría y tristeza, pues en 1941 se plegaron a los alemanes recuperando territorios que antes les habían sido arrebatados por la URSS y nuevamente tenían que perderlos, pero, por otro lado, los búlgaros recuperaron los Balcanes, habían declarado la guerra a las potencias occidentales, pero no a la Unión Soviética.

Esta imagen muestra al poderoso soldado ruso aplastando la maquinaria bélica alemana.

BENKOVSKI, EL REBELDE BÚLGARO (KOPRIVSHTITSA)

La libertad está en ser dueños de la propia vida.
PLATON.
(Foto: KarlFM)

Giorgi Benkovski, una de las figuras más relevantes del movimiento búlgaro de liberación nacional. Benkovski fue el líder del Levantamiento nacional de Abril de 1876, cumbre de las luchas emancipadoras del pueblo búlgaro contra la dominación otomana que duró 5 siglos. Los turcos cometieron tremendas crueldades al sofocar la rebelión. Fueron asesinados en masa no sólo los insurrectos sino también mujeres, niños, ancianos dejando en el pueblo una humillación y sometimiento sin límites. Este monumento en la localidad búlgara de Koprivshtitsa (1), es el tributo a esa lucha por la libertad. En el pie de la heroica estatua reza la famosa frase pronunciada por Benkovski: "esclavos, levantar, no quiero esclavitud!!".

Nota (1):

Koprivshtitsa es una pequeña localidad cuyo nombre es difícil de recordar y pronunciar, pero que se vuelve inolvidable gracias a su pintoresca situación en las montañas de Sredna Gora y a sus ricas casas, consideradas las perlas de la arquitectura búlgara del siglo XIX. Aquí el "barroco balcánico" se adaptó a las exigencias humildes de sus habitantes que se sienten orgullosos por habitar este desconocido paraíso. Las casas de madera se pueden clasificar en dos tipos: los de principios del siglo XIX, caracterizadas por sus sótanos de piedra y las del segundo período del mismo siglo, que se distinguen por su profusa decoración.

VIAJAR A BULGARIA POR LIBRE EN 2023

Llevo muchos años viajando por Bulgaria, concretamente desde el 2001, y sinceramente es uno de los países donde más he disfrutado, en todos ...